Dos estudios de la Universidad Estatal de Pensilvania (EEUU) encontraron que comer ciruelas deshidratadas a diario podría ayudar a prevenir la pérdida ósea en mujeres posmenopáusicas.
En efecto, solo cuatro ciruelas deshidratadas cuentan con el 23% de nuestro valor diario de vitamina K, que produce proteínas para ayudar en la formación de nuestros huesos, así como el 6% de nuestras necesidades diarias de potasio.

Los hallazgos de ambos estudios se basan en datos de 235 mujeres posmenopáusicas y se compartieron en una sesión de carteles en la reunión anual de la Sociedad Norteamericana de Menopausia (NAMS) en Atlanta (Georgia).

Como antecedente, en España, una de cada 4 mujeres posmenopáusicas (a partir de los 50 años, aproximadamente) tiene osteoporosis.

Deja una respuesta