La industria chilena de la ciruela deshidratada atraviesa una temporada marcada por un mercado internacional más prudente, especialmente desde China, aunque con retornos históricamente altos para exportadores y productores nacionales.

Así lo explica Sebastián Aguilera, Export Manager de South 365, empresa chilena especializada en exportación de fruta deshidratada y presente hoy en 56 mercados alrededor del mundo.

“Este año hemos visto un mercado chino bastante más pasivo en sus compras. El año pasado, ellos salieron muy fuerte y temprano, mientras que ahora han avanzado con mucha cautela, principalmente buscando calibres pequeños”, comenta Aguilera (*).

(*) Esta entrevista se hizo antes de INC. Post evento, el ejecutivo agrega que hay expectativas de precios al alza.

Hoy, habría altos niveles de stock de calibres grandes acumulados en China, lo que ha moderado el apetito comprador durante el inicio de la temporada. Esta situación también ha impactado indirectamente a Europa, mercado que representa cerca del 60% de las exportaciones de South 365.

“El precio que uno busca en China termina influyendo en el precio de Europa. Si queremos vender más caro en China, naturalmente intentamos empujar también los precios en Europa. Este año partimos con expectativas altas, pero el mercado terminó ajustando”, señala.

Aun así, el ejecutivo enfatiza que no se trata de un escenario negativo para la industria. “Cuando hablamos de precios más bajos, es respecto de las expectativas iniciales, no respecto de los retornos históricos. Seguimos en niveles muy buenos para la ciruela deshidratada chilena”, afirma.

De hecho, Aguilera recuerda que históricamente los retornos para la industria rondaban entre US$0,80 y US$1 por kilo, mientras que en los últimos años se han mantenido entre US$1,70 y US$2 por kilo.

Actualmente, South 365 distribuye sus exportaciones principalmente entre Europa (60%), China (30%) y el resto se distribuye entre México y Centroamérica, además de Brasil, que este año adelantó sus compras respecto de temporadas anteriores.

“Brasil está buscando fruta pequeña y comenzó a cerrar negocios antes que otros años. Son señales interesantes de cómo los mercados van cambiando sus dinámicas”, comenta.

 

Calidad como sello estratégico

Más allá de las fluctuaciones de precios y demanda, Aguilera subraya que uno de los principales desafíos de la industria chilena es proteger el posicionamiento internacional de la ciruela deshidratada nacional.

“Nosotros entendemos que nos debemos a los productores y que nuestra responsabilidad es defender la marca de la ciruela chilena. La calidad tiene que ser consistente”, sostiene.

Actualmente, South 365 trabaja con cerca de 25 productores y mantiene estándares internos incluso más exigentes que los requeridos por algunos mercados.

El ejecutivo explica que la calidad comienza desde el origen. “Si entra fruta mala al proceso, no hay magia que pueda transformarla en un producto premium. Lo que entra mal, termina mal”, afirma.

Por ello, recalca que tanto productores como exportadores cumplen un rol clave en la reputación internacional del producto chileno. “La decisión final siempre es: ¿esto representa realmente lo que significa la ciruela chilena en el mundo?”.

Además de ciruelas deshidratadas, South 365 exporta almendras, nueces y cerezas deshidratadas, manteniendo un modelo 100% basado en consignación y con foco permanente en generar mejores retornos para sus productores asociados.

Con una industria cada vez más globalizada y consumidores más exigentes, Chile continúa consolidando su posición como uno de los principales referentes mundiales en ciruelas deshidratadas, apoyado en calidad, diversificación de mercados y una reputación construida durante décadas.

 

En la imagen de izq a der: Joaquin Tagle, Rodrigo Lecaros, Gonzalo Infante y Sebastián Aguilera.

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