Según investigación publicada en la revista Food&Fuction, “consumir ciruelas puede ayudar a mejorar el tránsito intestinal” y mejorar lo que es la sensación de hinchazón.
Un progreso que, como señala el estudio, no sólo previene el estreñimiento, sino que estimula la protección de la barrera intestinal y de paso reduce la producción de gases. En definitiva: nos ayuda a combatir la hinchazón.
Según investigación publicada en la revista Food&Fuction, “consumir ciruelas puede ayudar a mejorar el tránsito intestinal”.
Un progreso que, como señala el estudio, no sólo previene el estreñimiento, sino que estimula la protección de la barrera intestinal y de paso reduce la producción de gases. En definitiva: nos ayuda a combatir la hinchazón.
Más allá de mejorar la salud intestinal, las ciruelas deshidratadas ofrecen una serie de beneficios adicionales. Entre ellos, destacan su capacidad para:
- Aliviar el estreñimiento y regular el funcionamiento del intestino gracias a su alto contenido en fibra.
- Mejorar la circulación sanguínea y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Prevenir la osteoporosis, una preocupación común en mujeres posmenopáusicas.
- Proveer vitamina K, un nutriente esencial en la lucha contra diversas enfermedades.

