En línea con lo que viene desarrollando Chileprunes, en los últimos 3 años, en cuanto a establecer un Estándar de Sustentabilidad para el Sector Agroindustrial de Ciruelas Deshidratadas, a fines de abril, organizó junto a Frutexsa, un encuentro sobre Tecnologías para el Procesamiento de Ciruelas Deshidratadas en Chile.

Al evento realizado en las oficinas de dicha empresa, en Buin, asistieron profesionales de empresas asociadas a Chileprunes, entre otros, que recibieron valiosa información en torno a la tecnología existente para disminuir el consumo de agua y el uso de sorbato de potasio en ciruelas deshidratadas mediante un sistema de aspersión electrostática, con un equipo Fullcover (desarrollado en Chile por IngeAgro).

Entre sus beneficios más relevantes está el ahorro en uso del agua (52% menos), y una pérdida menor real de sorbato de potasio: mientras en la aspersión convencional se pierde un 29%, bajo el sistema eletrostático, solo se pierde un 10% de este conservante químico.

Otra diferencia respecto del método tradicional de aspersión es que este sistema electrostático mejora la distribución del compuesto en las ciruelas y su penetración (de manera más homogénea), lo que mitiga la aparición de mohos y levaduras, permitiendo extender su vida útil.

Además, permite una concentración de sorbato de potasio estable en el tiempo, principalmente a los cambios de temperatura; lo anterior, va unido a la generación de microgotas con carga eléctrica positiva haciendo que se adhieran efectivamente a las ciruelas (que tienen mayor carga eléctrica negativa).

El período de recuperación de inversión es de 2 años al procesar 4.000 ton/año de ciruelas deshidratadas. O de 1 año, si se procesan más de 7.000 ton/año.

 

Una Industria unida

Para Matías Aninat, gerente de Operaciones en Goodvalley es fundamental que nos juntemos como industria y ver oportunidades para mejorar la calidad; poder conversar de estos desarrollos que la industria requiere, actualizarnos y modernizarnos.

Claudia Pinochet, gerente de Sustentabilidad y Calidad de Frutexsa, destaca que como empresa ‘dueña de casa’ del evento, valoran profundamente la innovación y todas aquellas iniciativas que permitan hacer los procesos más eficientes.

“La industria debe adelantarse a las exigencias globales, avanzando hacia procesos con menos preservantes, menor consumo hídrico y menor gasto energético, implementando estas soluciones no solo a nivel piloto, sino también a escala industrial y en línea con las necesidades reales del sector”.

En ese sentido, señala que la asociación entre el gremio de productores de ciruelas deshidratadas (Chileprunes), CORFO y CREAS representa el camino hacia el futuro, impulsando el desarrollo de nuevas tecnologías y fortaleciendo la competitividad de la industria chilena frente a otros países.

Alejandro Osses, gerente de CREAS —Centro Científico y Tecnológico en Alimentos, ubicado en Valparaíso—, destaca el valor de generar instancias de colaboración entre empresas que incluso podrían competir entre sí, pero que deciden compartir conocimientos y trabajar en conjunto para impulsar soluciones innovadoras.

A su juicio, este tipo de encuentros son “virtuosos”, porque permiten conectar centros tecnológicos, empresas proveedoras de equipamiento y una industria exportadora que busca mejorar sus procesos, respondiendo a desafíos cada vez más exigentes en sostenibilidad, eficiencia y competitividad.

Desde CREAS –explica-, trabajan investigadores, científicos especializados en ciencia y tecnología alimentaria, ingenieros de desarrollo y profesores tecnológicos, formando parte del programa  TT Green Foods, financiado por CORFO, iniciativa que busca impulsar soluciones tecnológicas y sostenibles para la industria alimentaria.

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