Con cientos de asistentes en Chile y de otros 25 países en el mundo, concluyó de manera virtual una nueva versión de EXPO Ciruelas Secas, organizada por la Asociación Gremial de Procesadores y Exportadores de Ciruelas Secas de Chile, Chileprunes.

Un evento donde se reconoció lo complejo que ha sido el último año por la sequía, golpes de sol y la intempestiva lluvia de enero, además de la pandemia, pero donde también se valoró la unidad del sector, su resiliencia y esfuerzo, capacidad de trabajo público-privado y fuerte adopción de nuevas tecnologías, factores que entre otros, ayudan a mantenerse al tope de las exportaciones a nivel global.

En sus palabras de bienvenida, Pedro Pablo Díaz, presidente de Chileprunes, señaló lo indispensable de este encuentro, para escucharse y verse, y entender que la ciruela chilena es una sola ante los ojos de nuestros consumidores alrededor del mundo. “Hemos construido con muchísimo esfuerzo un patrimonio de marca, Ciruelas de Chile, que tiene un valor inconmensurable y que juntos debemos proteger”, dice.

Este encuentro contó con importantes autoridades de gobierno:

La Ministro de Agricultura, María Emilia Undurraga, destacó la fuerza de este sector, primer exportador mundial con más de 13 mil hectáreas cultivadas, siendo una importante fuente de trabajo, otorgándoselo a más de 4 mil mujeres a lo largo del país, por eso, “es fundamental trabajar juntos y en forma coordinada para alcanzar los desafíos del sector”. Por su parte, el Ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand, hizo referencia a la alta representatividad de este sector que acoge a productores y exportadores de ciruelas secas. Posicionó a este fruto como relevante dentro de un sector agroindustrial muy exitoso y que representa el 4,7% del PIB, genera 370 mil empleos directos en todo el país, y exportaciones de US$ 16 mil millones, siendo el 47% del valor total de bienes no cobre, con 880 productos.

Andrés Rodríguez, agregado agrícola de Chile en Estados Unidos, señala que la industria de ciruelas secas en Chile tiene mucho porqué estar orgullosa, siendo los primeros exportadores a nivel mundial, alta calidad, valor agregado, innovación, y una industria que trabaja unida como lo demuestra este congreso, no solo como industria sino también en un esfuerzo público privado para posicionarse en el mundo.

 

Junto a las tecnologías

Otra noticia positiva en la agroindustria, segundo sector empresarial de nuestro país, es su su uso cada vez más intensivo en nuevas tecnologías. “En 2014 en Latinoamérica no había inversiones en agri food tech y en 2019 una sola empresa invirtió US$ 1.000 millones. Se está observando mucho más movimiento de startups que ofrecen todo tipo de soluciones a la industria alimenticia”, dice Sofía Ramírez Calvo, socia adjunta de AgFunder, segundo fondo de inversiones más activo del mundo en food tech. Es el tiempo de adoptar la AgTech. “Latinoamérica es la segunda región donde más rápido crecen las ventas a domicilio tras Asia. Hay oportunidades en robótica, midstream y logística, en alimentos innovadores, canales de venta digitales y biotech”, añade.

Por su parte, Nicolás Leal, especialista e-commerce y gerente general de LapMarketplace, invitó a sumarse a las ventas digitales, lo cual se puede hacer con productos a granel o terminados. Hay que estar donde están los consumidores, además, “ya son cerca del 30% las personas de entre 55 y 64 años que han comprado productos a través de celular, esto no es de las generaciones nuevas o milenials; personas mayores detectaron el beneficio en seguridad, ahorro de tiempo y dinero, no hay vuelta atrás en esto”.

 

Negocio, valor y rentabilidad

Sebastián Valdés, director independiente del sector agroindustrial, nos hizo un recorrido histórico de lo que ha sido este cultivo, partiendo hace alrededor de 100 años en California. Señala que el foco debe estar en agregar valor en la cadena comercial y productiva, con eficiencia logística y productiva, pero también en percepción de valor por parte de los consumidores. “Debemos caminar junto al consumidor, quienes buscan que los alimentos cuenten una historia, que sean sustentables, que los hagan sentirse y verse bien, buscando texturas distintas”.

Y una mirada a futuro: “Sumar versatilidad a la funcionalidad para aumentar el valor percibido nos puede llevar a un nuevo y atractivo ciclo para la ciruela”.

Hay márgenes para crecer y expandir la industria. Juan Pablo Sotomayor, gerente técnico de Frutexsa, invitó a seguir trabajando en pro de la calidad en las plantas y equipos de proceso, para que de esta forma entre el 80% y el 85% de la ciruela muy bien seleccionada pueda ser exportada.

El ingeniero agrónomo experto en frutos secos, Tomás Labbé, en su charla “Cómo Mejorar la Productividad y Calidad D’Agen”, recomienda una producción mixta 70%-30% entre seco y fresco (muy demandado en China), “con esta combinación se logra la mayor rentabilidad, entendiendo por supuesto cuál es la real potencialidad de cada huerto y sus características”.

 

Clima y medioambiente

Sin duda, los asuntos medioambientales son los que más preocupan al sector. Frente a la sequedad e inestabilidad del clima, se requiere seguir con obras de acumulación de aguas, de drenaje y de contención, mallas para generar microclimas más agradables, y arborización frente a vientos extremos, dice Fernando Santibáñez, director de Agrimed, quien también señaló que será esencial la adaptación tecnológica para mantener y acrecentar la competitividad de la agricultura. Si bien se sigue avanzando en el aumento de la temperatura en Chile (1,3 grados más cálido de aquí a 2050) visualiza oportunidades en las zonas costeras que por factores términos se adaptan bien a este cambio.

Otro tema relevante fueron los Gases de Efecto Invernadero (GEI). Verónica de la Cerda, CEO TriCiclos, dice que estamos anclados a un modelo lineal, donde estamos extrayendo permanentemente recursos que no son necesariamente renovables y después los estamos desechando. Hay efectos contaminantes por uso de fertilizantes, control de plagas, emisión de metano, pérdida de biodiversidad y erosión de suelos. Y no solo es el impacto que se produce en el campo, sino en todas las cadenas de valor”.

Pero aquí hay una tremenda oportunidad de reducir los impactos, romper la lógica lineal, dice. Lo primero es reducir las emisiones para llegar al máximo de 1,5º C de aumento de la temperatura global que ha propuesto la ONU y eso implica una reducción considerable de los GEI. “Es muy importante enfrentar este cambio con una nueva mentalidad; ya no basta con hacer menos daño, se debe además generar una contribución positiva y en el mundo agrícola se puede hacer mucho al respecto, capturando carbono, generando mejores suelos, ayudando a las comunidades”, expresa.

Mauricio Zúñiga de Agromillora, hizo una presentación que giró en torno a la necesidad de ser más eficientes en los huertos para conseguir una mayor rentabilidad. Para ello presentó un caso de aplicación de metodología súper eficiente (SSE) en ciruelos D’Agen, sistema que evita árboles muy anchos, tener una muralla frutal correcta y que se logre una penetración eficiente de la luz. “Cuando se presentan problemas climáticos en floración, lluvias de verano y/o días nublados con poca temperatura, con este método las cosechas son 3 veces más rápidas y a un menor costo. Esto puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso de una temporada”.

Desde una arista técnica, comercial, tecnológica y/o medioambiental existen varios desafíos, pero al lado de ellos asoman las oportunidades señaladas por todos los speakers de la EXPO de una mejora que lleve al sector de la ciruela seca un escalón más arriba en el comercio global.

Se invita a revivir evento en https://www.expociruelassecas.cl/

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