“Las certificaciones de calidad y el origen local influyen positivamente en las percepciones de los consumidores e incrementan su disposición a pagar un precio Premium”.

Así lo indica Marcelo Werneck, PhD en Business Administration, y docente e investigador de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien se ha especializado en temas relacionados a la gestión sostenible en la industria de alimentos.

El especialista brasileño participó de uno de los encuentros técnicos liderados por Chileprunes, en el marco de la reciente entrega de la certificación de plantas de proceso y firma del nuevo Acuerdo de Producción Limpia (APL) para la Implementación del Estándar de Sustentabilidad para la producción primaria de la ciruela deshidratada.

La variación en la confianza de los consumidores hacia las certificaciones depende de qué tan confiable perciben el sistema alimentario y sus actores. “A mayor nivel de confianza en la certificación, menor es la necesidad de confiar individualmente en los actores alimentarios, y viceversa”, expuso.

En la materia, presentó varios casos de éxito agroindustriales. Por ejemplo, la cantidad de logotipos de certificación exhibidos en el aceite de oliva extra virgen en Europa, y su nivel de reconocimiento, han mejorado la percepción general del producto.

Respecto al mercado de frutas en Europa, la certificación orgánica y el origen local han influido significativamente en las preferencias en la compra de frutas y verduras. “Existe una fuerte inclinación hacia productos percibidos como más saludables, frescos y amigables con el medio ambiente”, señala. Otro ejemplo: la comunicación de orígenes regionales específicos, en el caso de frutas tropicales en Sicilia, estableció una conexión genuina con el lugar de origen e incremento el valor percibido del producto.

Eso sí, enfatizó Marcelo Werneck, el éxito de estas certificaciones no siempre se traduce en un «sobreprecio» directo e inmediato por kilo de fruta, sino en algunos indicadores estratégicos::

  • Garantía de Acceso al Mercado: Evita el riesgo de exclusión de las cadenas comerciales más rentables del mundo.
  • Reducción de Costos por Eficiencia: Los estándares de sostenibilidad obligan a optimizar el uso de agua, energía y fitosanitarios, disminuyendo el costo de producción por hectárea.
  • Disminución de Rechazos en Destino: La mejora en los procesos de cosecha y empaque asegura que la condición de la fruta a la llegada sea óptima, protegiendo los ingresos del exportador.

 

Como cierre, el experto enfatizó que las certificaciones eliminan la desconfianza del comprador extranjero, y proveen señales de calidad observables en el empaque que respaldan el origen y las buenas prácticas del predio.

Pero… “el éxito comercial no depende de esfuerzos aislados, sino de la gobernanza público-privada, para estandarizar los niveles de planta y predio”, sostuvo el especialista.

 

En la foto, Marcelo Werneck a la izquierda junto a Pedro Acuña, director ejecutivo de Chileprunes; Jesús de la Riva, presidente de Ciruelas Chile A.G.; y Pedro Pablo Díaz, presidente de Chileprunes.

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